Grabas la consulta. Trazo la transcribe y te propone qué guardar —cada dato con su cita exacta. Tú apruebas. Con eso se arma, sesión tras sesión, el mapa completo de tu paciente en el tiempo.
Es la objeción número uno, y la respondemos con hechos, no con una frase de marketing.
En cuanto termina la transcripción, la grabación original se borra. Lo que se guarda —el texto ya estructurado— queda cifrado desde ese momento.
El aislamiento entre consultorios está verificado por pruebas automatizadas, no solo por intención de diseño.
Las columnas con contenido clínico están cifradas — no solo el disco donde vive la base de datos.
El paciente firma una vez, con fecha y versión, y puede revocarlo cuando quiera.
Ninguna consulta se usa para entrenar IA — ni la tuya, ni la de nadie más.
Exportas el expediente completo sin pedir permiso ni pasar por soporte.
El mismo mecanismo, con el vocabulario de tu especialidad.
Nada se decide sin ti — ni la nota, ni la agenda, ni el cobro.
Cada respuesta cita la sesión y el minuto exacto. Si no hay evidencia, te lo dice.
Conecta tu Google Calendar y Trazo agenda, reagenda y le avisa a tu paciente sin que muevas un dedo.
CFDI conforme al SAT, generado desde la misma consulta que ya registraste.
Menos inasistencias, sin que tengas que escribirle a nadie.
Suma un asistente para agenda y cobro, sin que toque el expediente clínico.
El expediente completo es gratis para siempre y traes 5 consultas con IA de regalo tu primer mes.